Hablamos de una nueva técnica de esmaltado que promete desbancar a las uñas de gel o semipermanentes por su durabilidad, y especialmente por su principal ventaja frente a la competencia: no es necesario pasar por ninguna lámpara de secado.
¿Qué son las uñas dip powder?
Causa furor en Estados Unidos por su promesa de resultar menos dañinas y su resistencia ante golpes y arañazos, con un acabado muy natural y una amplísima carta de colores; también por lo fácil que resulta hacerlas en casa al no necesitar lámparas de luz ni requerir una precisión demasiado exagerada. Las uñas dip powder son, en definitiva, un nuevo método de manicura que consiste en introducir las uñas en polvo acrílico del color deseado para obtener un efecto intenso, duradero, y respetuoso con la base natural de nuestra uña.
https://www.tiktok.com/embed/v2/7328477125474864414?lang=es-ES&referrer=https%3A%2F%2Fwww.vogue.es%2Farticulos%2Funas-dip-powder-nueva-manicura-semipermanente
¿Cuál es su paso a paso?
La técnica es sencilla, y comienza preparando la uña como para cualquier otro método de manicura: se lima ligeramente la base, se retira la cutícula con sumo cuidado y se da la forma deseada. Una vez tengamos este primer paso completado, se aplica una capa base capaz de adherirse al polvo, y se introduce la uña repetidamente en un polvo muy fino hecho de polímero y resina hasta dar con el color y opacidad deseados, retirando el exceso cada vez. Un método que resulta ideal para aquellas que tengan las uñas finas y quieran reforzarlas sin recurrir al gel y, en cambio, no tan recomendable para bases más grasas. Por último, una vez hayan pasado entre 2 y 5 minutos y el producto se haya endurecido, se extiende un esmalte activador que se deja secar al rededor de 20 segundos y se sella con una capa de coat, que posteriormente se lima y da forma. Por último, un par de capas de top coat, y ¡listo!
VER¿Cómo puedo para aplicar el maquillaje? | Belleza al descubierto
LO MÁS VISTO
- LIVINGAlmudena Sánchez, sobre la relación maternofilial: “Es una especie de: ‘Te quiero muchísimo, pero no puedo’. Nunca he sabido cómo arreglar esto”POR EVA BLANCO MEDINA
- NOVIASLa boda en Barcelona de Dory y Sergi: un vestido de novia de Mango y una celebración en una masía modernista del S. XIV reconvertida en un restaurante frente al marPOR TATIANA OJEA
- BELLEZAEl mejor labial (con ácido hialurónico) que he probado gusta tanto a los 20 años como a los 60 (y a los 70)POR ANA MORALES
¿En qué se diferencian del esmaltado semipermanente?
“Los esmaltes de gel (que requieren la exposición a una luz UV o LED para endurecerse y secarse) ofrecen un acabado brillante y duradero sin el tiempo de secado habitual. El inconveniente es que el uso de esta técnica puede implicar picor y enrojecimiento en el lecho ungueal, lo que deriva en un debilitamiento de las uñas. También puede producirse dermatitis de contacto, una afección en la que la piel puede enrojecerse, descamarse, picar o hincharse en el punto de contacto con el alérgeno. Estos síntomas, cuando se activan por una manicura o pedicura de gel, suelen aparecer en las manos, los dedos o las muñecas; también pueden verse afectadas zonas que se tocan habitualmente, como la cara, el cuello y los párpados. Además, la hidratación y aceites naturales que nuestro cuerpo produce penetran, desde la matriz hacia la uña, más lentamente”, cuenta Aude Peyrefiche, Directora Nacional de Vitry España. Con esto en mente es lógico pensar que, al no necesitar lámparas de secado ni esmaltes semipermanentes, las uñas dip powder supondrán una opción más respetuosa con nuestras uñas, especialmente si las tenemos finas o quebradizas.
¿Cuánto duran?
Su duración varía entre unas cuatro y cinco semanas, dependiendo de las características de nuestra uña. De media, puede aguantar hasta una semana más que la manicura semipermanente. Eso sí, es importante recurrir siempre a un profesional cuando llegue el momento de retirar esta manicura para no dañar nuestra base ungueal ni limarla en exceso, ya que, al ser una técnica más resistente, también costará más tiempo y trabajo retirarla.
¿Qué esmaltes debemos utilizar?
«Lo ideal es optar por lacas respetuosas con la uña, de alta durabilidad y con fórmulas avanzadas que permitan que la uña no sufra. Además, es importante que contengan ingredientes que las fortalezcan, como el hierro, el zinc o el magnesio, que aportan fuerza y resistencia», argumenta Peyrefiche.
El tip de los profesionales: una buena preparación
La preparación, en esta y cualquier otra técnica de manicura, es esencial para un buen resultado. Más concretamente, Peyrefiche incide en la importancia de retirar la cutícula con sumo cuidado para no dañar la barrera protectora de nuestra uña. “Aunque pueda parecer que las uñas quedan más bonitas y parecen más largas al retirarlas, lo cierto es que la cutícula no debe cortarse, ya que su función es la de ser una barrera de protección entre la uña y la matriz (la parte interna de la uña)”, explica Peyrefiche, y prosigue: “Las cutículas son una acumulación de células que protegen el nacimiento de la uña evitando que entre suciedad. Si se cortan demasiado se puede dañar la matriz y la uña nacerá entonces deformada. Por eso, lo más recomendable es empujarla suavemente con un empuja cutículas, y solo cortar las pieles que sobran de forma delicada sin ejercer presión en la uña con un alicate de manicura. Aquí, la clave está en elegir buenas herramientas para conseguir un resultado profesional en casa, y en cuidar las cutículas a diario con un aceite específico. Debemos realizar este ritual de empujar y cortar solo las pieles sobrantes cada vez que se realiza la manicura”, concluye la experta.
